Os presentamos a una nueva técnica denominada "pulsioximetría", y que mediante la incorporación de un simple sensor en la mejilla del feto promete reducir dráscticamente el número de cesáreas realidas cada año. Hasta ahora los médicos controlan el estado físico del feto durante el parto mediante su frecuencia cardíaca, una medida incompleta que puede ser mejorada mediante la aplicación de la novedosa técnica. La Pulsioximetría permite controlar la disminución del pH de la sangre y la oxigenación de la misma desde un pequeño sensor que es situado en el interior del útero sobre la mejilla del feto. El sensor que es aplicado en la mejilla del feto es suficiente para que los galenos dispongan de todo tipo de información que les permita tener monitorizado en todo momento y abordar en el momento preciso y con garantías plenas los partos complicados. Sin duda una estupenda técnica que evitará las cesáreas preventivas y que actualmente ya está siendo actualmente aplicado como parte del protocolo habitual en el Hospital Virgen del Camino de Pamplona.
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