Termini Imerese, Italia, 28 de noviembre (Bloomberg) -- "Teníamos playas fantásticas aquí", dijo Luigi Purpi, alcalde de Termini Imerese, señalando hacia las yermas costas frente a la fábrica siciliana de Fiat SpA. ``Las cedimos en aras del progreso industrial. ¿Y ahora, qué?". Purpi y los sindicatos se oponen a un plan de Fiat, la mayor empresa industrial de Italia, de cerrar la planta de 32 años, eliminando 1.800 empleos en una región donde el desempleo triplica el promedio nacional de 9 por ciento. Bajo presión de los sindicatos Fiat aceptó el 25 de noviembre postergar una decisión sobre los despidos hasta el 5 de diciembre. La propuesta de Fiat, de eliminar un total de 8.100 puestos de trabajo para achicar pérdidas en su deficitario negocio de automotores, está golpeando duramente al sur de Italia. El ingreso per cápita en el Mezzogiorno, como se conoce a la región, es aproximadamente la mitad que en la Lombardía, en el norte, donde se ubica Milán, la capital financiera de Italia. La Lombardía representa cerca de un quinto del producto interno bruto del país. ``A menos que se desarrolle el sur de Italia, no hay espacio para crecer", dijo Fabio Scacciavillani, economista de Goldman Sachs Group Inc. en Londres. Las empresas no se inclinan a invertir en esa región debido a la falta de una infraestructura adecuada, dicen inversores. ``La falta de ferrocarriles, caminos amplios para camiones y comunicaciones es un verdadero problema", dijo Andrea Pasetti, que cogestiona unos 650 millones de euros ($643 millones) en Capitalgest SpA, de Brescia. La crisis de Fiat ``se sentirá muy fuerte debido a la falta de otras grandes empresas". Migración El sur quedó al margen del auge industrial de posguerra en Italia a causa de su alejada ubicación de los mercados del norte de Europa y de su infraestructura subdesarrollada. Su contribución fue principalmente a través de la migración de trabajadores para emplearse en fábricas como la Mirafiori de Fiat, en Turín, sede de la empresa. ``El sur se vació para alimentar el crecimiento en el norte", dijo Patrizio Bianchi, profesor de economía en la Universidad de Ferrara. El mayormente montañoso sur consiste de seis regiones abajo de Roma y las islas de Sicilia y Cerdeña, y representa alrededor de 41 por ciento del territorio del país. Sigue siendo más dependiente de la agricultura, ya que en ella trabaja el 24 por ciento de su fuerza laboral, comparado con 10 por ciento en el norte, según cifras del Instituto Italiano de Estadísticas. Cerca de tres cuartos del PIB del país proviene de las regiones central y norteña, que incluyen el Piemonte, el Véneto, la Toscania y la Emilia Romagna. Ninguna de las 30 empresas que integran el índice de referencia Mib30 tiene su sede en el sur, y 17 se basan en Milán o Turín. Muchas, como Fiat, aprovecharon incentivos del gobierno para abrir fábricas en el Mezzogiorno. Ayuda del gobierno El PIB del Mezzogiorno subiría 1 por ciento el año que viene, contra 1,5 por ciento en el norte, según la Fondazione Curella, un instituto sin fines de lucro. Este año el crecimiento del sur será de alrededor de 0,6 por ciento. ``La brecha entre el norte y el sur es tan grande que un crecimiento de 0,6 por ciento no alcanza para cerrarla", dijo Pietro Busetta, profesor de economía y presidente de la Fondazione Curella. ``Hay que hacer algo, y rápido". El primer ministro Silvio Berlusconi reconoce la importancia política del sur, dicen economistas. Su coalición gobernante logró cerca de la mitad de los votos del sur y ganó las 61 bancas parlamentarias en Sicilia con su promesa de crear 1,5 millones de empleos. El gobierno de Berlusconi dijo que solamente aprobaría el uso de un fondo administrado por el Estado para trabajadores desocupados si Fiat se comprometía a reabrir la fábrica de Imerese. La automotriz dijo ayer que la reabrirá en septiembre y sigue negociando con sindicatos y el gobierno. 'En riesgo' Cerrar Termini sería ``muy peligroso y pone todo el tejido social en riesgo en una zona de la Mafia", dijo Bianchi. ``Si hubiera una variedad de empresas, no importaría tanto". Scacciavillani dijo que por los contratos laborales nacionales los trabajadores de la industria del automóvil en Sicilia cobran lo mismo que los de Turín, aunque el costo de vida y la productividad son mucho menores que en el norte. Un operario de una línea de producción gana un mínimo de 1.100 euros por mes antes de impuestos, según el sindicato metalúrgico UIL. El costo de vida en Nápoles, la mayor ciudad del sur de Italia, es 79 por ciento del de Milán, según cifras de ExpatAccess, un servicio de reubicación de empresas. La productividad por empleado en el sur fue de unos 34.246 euros en el 2001, contra 42.102 euros en el norte, según Sviluppo per il Mezzogiorno, una agencia privada para el desarrollo del sur.
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