Quema su casa por imitar a Harry Potter

Quema su casa por imitar a Harry Potter

El otro día los telediarios nos desayunaron con otra de esas jugosas noticias que tanto nos gusta reflejar en esta sección. Cuando pensamos que nada podía superar los casos del borracho que fue atropellado 7 veces o del ladrón que fue detenido tras volver al lugar del crimen a sellar la garantía de la tele, nos encontramos con toda una campeona mundial de la tontería, capaz de dejar al resto de nuestros protagonistas a una altura poco superior a la del betún. La central de Bomberos de Madrid recibió un aviso urgente comunicándoles que se había producido un incendio en un inmueble del distrito de Tetuán. Inmediatamente una dotación del cuerpo se desplazó a la zona a toda velocidad, donde efectivamente encontraron que la citada casa se encontraba en llamas. Tras casi dos horas de intensos trabajos los esforzados bomberos lograron extinguir por completo las llamas que amenazaban con devorar a todo el edificio. Intrigados por la causa del incendio, la brigada de investigación de los bomberos comenzó a interrogar a los habitantes de la casa para averiguar qué estaban haciendo en el momento en que comenzó el siniestro. El resultado no pudo ser más sorprendente para los investigadores, ya que el incendio fue provocado por una joven que estaba realizando un experimento imitando lo que había leído en uno de los libros de Harry Potter. La muchacha, ni corta ni perezosa, decidió llevar a la práctica el experimento que tenían como deberes los aprendices de mago, y para ello mezcló dentro de un vaso pequeñas cantidades de alcohol, aceite, jabón, colutorio bucal y pasta de dientes (los materiales varían según las versiones) y ponerlo todo a calentar. El resultado de la mezcla de tan peregrinas substancias y su calentamiento fue una tremenda explosión que provocó el posterior incendio del apartamento en el que estaba la muchacha. Tonterías de la edad, pensarán algunos; chiquilladas, pensarán otros...sin embargo la muchacha protagonista de la historia tenía ni más ni menos que 21 añazos, que son unos cuantos para andar con semejantes gilipolleces. Menos mal que su identidad ha sido debidamente conservada en secreto para evitar la mofa del populacho. Sin embargo, una vecina cotilla indicó a nuestra redacción que, hace algunos años, la muchacha había pedido a los Reyes Magos un juego de Magia Borrás, consiguiendo en cambio un paquete de caramelos y una muñeca chochona...-"Desde entonces no era la misma, parecía como ausente, y la magia era su única obsesión" añandía la misma vecina, tratando de aportar un poco de luz al enigma. En fin, esto es un desgraciado accidente cuando le pasa a un niño de 8 años, pero cuando es toda una adulta la que casi quema su casa haciendo semejantes tonterías, uno no sabe si echarse a reír, echarse a llorar o echarse al monte a vivir como un ermitaño hasta el fin de nuestros días.

Valora esta noticia:

Para dejar opiniones y votar debes estar registrado. Date de Alta.

Opiniones de usuarios

Deja tu comentario


Título


Comentario

 


Buscador
Clientes




Usuario


Contraseña


Opinión






Titulares del día